Energia psiquica
Incluiremos aquí un artículo que publicamos y que todavía sigue perfectamente vigente:
"Alguien hace mucho tiempo dijo: "Yo tengo un alimento que vosotros no conocéis ... ". "No solo de pan vive el hombre ... ".
Desde tiempos ancestrales se conocen las definiciones herméticas por las cuales todo ser vivo funcionaría a partir de una energía, quizás todavía no descubierta en toda su naturaleza, pero realmente efectiva y determinante para interpretar el proceso intelectual de la existencia. Nos estamos refiriendo al pneuma o energía invisible que dirige todo estímulo o forma existencial. De ella dijo Hermes: "El intelecto está en la razón; la razón en el alma, el alma en el soplo o pneuma, el soplo al fin penetra a través de las venas, las arterias y la sangre; de esta forma mueve al hombre".
¿Qué es este pneuma o soplo? ¿De dónde sale? ... Ya desde hace mucho tiempo hemos hablado de la energía psíquica emanada por el Sol. Dicha fuerza, que para nosotros es la misma que refirió el Gran Hermes, es la sustancia por la cual se expresa el código de vivencia positiva. Esta energía psíquica es emanada por el cuerpo intelectual del Sol. Recuérdese al efecto que al Astro Rey o Cristo existencial siempre lo hemos definido en tres partes: física, psíquica y espiritual.
La parte intelectual del Sol, que está formada por los Elohim y por su irradiación consciente luminosa, es la que genera esta energía o soplo crístico, a semejanza de las abejas que producen la miel. Partiendo de este ejemplo vamos a expresar el proceso intelectual del pneuma solar o energía psíquica:
La estructura del macrocosmos está regida por el Espíritu Santo, que como dijimos hace tiempo, reside en el átomo del hidrógeno, siendo el hidrógeno el principio de todos los Soles. A su vez estos Soles son Cristos existenciales, capaces de materializar y hacer intelectual la idea inmaterial que existe desde siempre denominada como "Suprema Inteligencia", " E1 Profundo", "El Espíritu Santo", etc...
Esta orden programática que se emana desde el centro del cosmos y desde su Sol Manasico, viaja a través de los Soles subordinados ‑en funciones y no en jerarquías - y llega a nuestro Sol o Cristo. Allí es absorbida por los Elohim o Dioses transformadores, que a semejanza de las abejas, chupan el néctar o código de esta luz para hacerlo asequible a la materia existencial de nuestro sistema. La orden luminosa viajera desde las jerarquías superiores es recibida y psiquizada por estos seres trabajadores astrales que la expulsan digerida y codificada en energía psíquica o soplo a la materia, para que cada elemento cumpla con su devenir. Así pues la planta recibirá el código programático de su propio papel, pero en la misma medida lo recibirá el hombre, el animal o la piedra. Todo, en definitiva, está pendiente de esta energía que baña los cuerpos y los anima a vivir.
De la definición de Hermes se podría a su vez decir que este soplo o pneuma vive o se expresa en la sangre, y esto nos da pie a penetrar en otro tema que viene de oriente.
Para este pueblo existe una sustancia llamada "prana" que se toma por la respiración del aire, siendo este aire el vehículo transportador de esta energía divina y por la cual el hombre debe vivir de acuerdo al Creador y expresando la existencialidad positiva. Pero la sangre, como todos sabemos, es la fotosíntesis luminosa que se alimenta de aire.
"YO SOY LA LUZ Y VOSOTROS TODOS SOIS Mi FOTOSINTESIS DIRECTA Y CONCRETA. EN MI ESTA LA IDEA. EN VOSOTROS ESTA EXPRESADA MI FORMA. "YO SOY LA VID Y VOSOTROS LOS SARMIENTOS".
Cuando respiramos producimos sangre y lógicamente captamos ese prana tan ponderado por esa mitología. Lo mismo sucede con las plantas que respiran, y por tanto producen savia; estando en esta savia el pneuma referido por Hermes o prana utilizado por los yoguis orientales.
Nos reiteramos con Hermes y debemos entresacar de sus discursos lo siguiente: "El soplo o pneuma es el que mueve y dirige todas las formas sensibles contenidas en el mundo, cada una según la naturaleza propia que Dios le ha conferido. En cuanto a la '*Hyle", es decir la materia, es el receptáculo de todas las cosas en el que todos los seres están en movimiento formando una masa compacta. Estos son gobernados por Dios, que dispensa a todos los seres del mundo lo que a cada uno de ellos le es necesario. Y Dios llena todas las cosas de pneuma, inhalándolo en cada uno de ellos según la medida de su capacidad natural".
Es evidente que esta energía psíquica no debe ser captada a primera vista puesto que en caso contrario los científicos de nuestro tiempo ya la habrían aislado, pero lo que resulta paradójico es que estos antiguos pensadores ya hablasen de formas de energía que hoy parecen motivar los procesos manifestados de las partículas materiales sub‑atómicas. Estamos hablando de nuevas formas de energía plasmática y de otras aún desconocidas en su total naturaleza y que se han venido en llamar *'energía psicotrónica" o "energía neutrínica". Estas energías tremendamente efectivas, estarían motivando e impulsando los procesos de las formas materiales.
A nuestro entender, estas formas sin masa y que pueden penetrar la materia más densa o esconderse en el reducto más minúsculo de un átomo, son el vehículo transportador del código psíquico o pneuma al que se refería Hermes.
Todo ello nos introduce en las investigaciones de un gran hermano espiritual argentino, llamado Pedro Romaniuk, que ha dado en la clave de cuanto venimos expresando y que nos hace reparar en una forma de energía emanada por el Sol, que por su naturaleza y comportamiento bien podría ser la psíquica, el soplo, pneuma o prana al que hemos hecho mención. Para ahondar más en sus términos científicos y sus parámetros, debemos transcribir sus conclusiones, pidiendo perdón si esta terminología resulta un poco pesada; no obstante es bueno no desvirtuar el trabajo del hermano que desea con seguridad ser lo más fiel posible:
"Algunas de sus condiciones y comportamiento les exponemos tras "recibir" investigaciones psíquicas personales, procedentes de inteligencias "superiores" del cosmos. Algo similar a las informaciones que la URSS y otras potencias mundiales también han alcanzado
1. El neutrino no solo se encuentra en el núcleo central protónico en todos los átomos sino que está fusionado a él. Forma parte integral del mismo, y más todavía, es el elemento simiente de la energía vital universal. Es la semilla o matriz de la Suprema Energía Creadora Universal que cumple con la finalidad de dar origen, de crear en nuestro mundo, tanto a las materias físicas tridimensionales que la ciencia llama "inertes" , y no son tal, como a las energías.
2. No posee eléctrica, lo que contradice todos los otros casos aceptados por la ciencia y le valió el término de "insólito'': ni es positivo (+) ni negativo (-). Pero nuestras investigaciones nos demostraron que el Neutrino, a pesar de no ser ni uno ni otro, se combina perfectamente con los dos. Esto emerge de su condición que le otorgamos como "partícula universal".
3. El Sol, es el fabricante o canalizador de neutrinos más fabuloso que podamos imaginar, ya que el núcleo solar es el "puente" que los transmite en forma interminable e, incalculable, en similitud a la infinita creación existente en el universo. Esa similitud de materias orgánicas o inorgánicas ‑vida al fin ‑ se manifiesta en todo el espacio inconmensurable del cosmos. Es la energía vital imprescindible para la vida en la Tierra y la docena de planetas que corresponden al sistema solar nuestro.
4. Pero el Neutrino, que a su vez da origen a la Fuerza Neutrínica que correspondo 1,1 quinto estado de la materia, que expusimos ampliamente en varios de nuestros libros anteriores, no significa energía térmica sino todo lo contrario. No es calor sino una especie de plasma frío donde se llevan a cabo reacciones intermoleculares e interatómicas. y nunca "reacciones termonucleares" como las denominan muchos terrestres. Si las, reacciones se producen en el Sol ‑al núcleo le adjudican 38.000.000 C° ¿cómo explican entonces el "cuarto estado de la materia" que se produce a 1.000.000 C°?
5. El "quinto estado neutrínico" identifica a la energía vital cuya partícula base es el Neutrino, quien estructura y rige a átomos de todas las materias y energías. Base fundamental no solo de los planetas sino de la vida que albergan en sus entrañas los mismos. Rige no solo a las fuerzas orbitales de cada átomo sino su densidad, peso, etc., emergentes de sus órbitas y velocidades de giro. Son procesos simples y regidos por, leyes naturales que fundamentan las existencias de todas las cosas y seres vivientes del universo: "evolucionar".
6. El Neutrino es de masa cero, o sea que está exento de toda materia física, pero está fusionado al núcleo atómico ‑protón‑ que si posee masa. Nadie aún pudo explicar científica ni lógicamente por qué el Neutrino no tiene masa.
Nuestras investigaciones nos permiten exponer que se debe a la velocidad sobre sí mismo, una especie de " spin" o giro sobre un eje vertical imaginario, el que se lleva a cabo por encima a la velocidad de la luz ‑300.000 k.p.s.‑, y como lo dijo claramente Albert Einstein: "Ninguna materia puede superar la velocidad de la luz". Claro, como materia, pero superando esa velocidad clave y jamás límite, automáticamente la materia en desplazamiento se transforma en energía en proyección. De materia tridimensional, en energía proyectada en 4ª dimensión. El Neutrino no posee masa física. debido a que su " spin" supera la velocidad de la luz y existe como energía.
7. Su poder de penetración es casi ilimitado, dice la ciencia. Nuestras investigaciones nos indican que una energía en proyección como la Neutrínica puede atravesar perfectamente millones de kilómetros de paredes de plomo, debido a que los átomos que componen al plomo poseen " masa" mientras que el núcleo del neutrino no la tiene. Aún una onda electromagnética que también es una energía en proyección pero que no supera la velocidad de la luz sino que está en el limite mismo, sus átomos sí poseen masa y por lo tanto atraviesan únicamente algunas otras materias físicas, pero no, por ejemplo, montañas voluminosas, mientras que la onda mental, la única fuerza organizada acorde a su nivel, sí puede hacerlo, como lo demostró prácticamente en la experiencia de la NASA ‑Apolo XIV el 31 de enero de 1971.‑ cuando el coronel Mitchell a bordo y del otro lado de la cara lunar, se comunicó con varios Centros Investigadores Psicotrónicos de USA y URSS dieciocho estaciones terrestres, dos satélites artificiales, multitud de aviones y barcos dotados de los más modernos y sofisticados láser, radares, ondas largas, cortas, micro‑ondas. etc... todo enmudeció y quedo paralizado. Causa: toda onda electromagnética, como las del caso citado, está integrada por átomos con masa y no pueden atravesar materias extensas de montañas o el planeta lunar que se interponía. Mientras que la onda mental depende del nivel de evolución de la persona, debido a que a mayor nivel es mayor la cantidad e intensidad de Fuerza Neutrínica que está en condiciones de controlar o dominar esa mente. Cuanto mayor es ese dominio de una mente sobre distintas materias, energías y fuerzas organizadas, combinando mente y formas piramidales puede llegarse incluso a desmaterializar y proyectar a otras dimensiones elementos físicos, hasta seres vivientes.
Así es, finalmente cómo llegamos a la conclusión de que todo lo que vive y existe en el mundo y más allá, son sólo diferentes estados de las energías y por lo tanto, susceptibles de ser modificadas o influenciadas por otra fuerza como la de la mente humana de evolución mayor.‑
Todo ser es esencialmente un captador, canalizador y transformador de dichas energías psíquicas. Ahora bien, para captarlas se debe estar en un estado de pureza y de objetividad perfectas. Cuando decimos objetividad queremos hacer válida la idea de que todo elemento ocupa un papel determinante en la evolución del todo existencial, por ello, para que un mosquito sea perfecto no debe meterse de monje o ser un santo sino simplemente ser un mosquito y contribuir al devenir del entorno existencial donde se manifiesta. Así pues, no todos los hombres deben cumplir el mismo papel periférico, aunque sí esencial. Todos debemos amar y ser pacíficos para que el colectivo se perfeccione como grupo, pero cada uno mostrará una peculiaridad y unas tendencias diferenciadas de los que deseen realizarse en otras.
Los esenios eran unos seres tremendamente disciplinados; vegetarianos, puros tanto por dentro como por fuera y capaces de acceder a estados de conciencia superiores. Debido a esta pureza eran a su vez captadores y receptores perfectos de la energía psíquica que depositaban voluntariamente en el agua o en los elementos dispuestos para sanar, hierbas, alimentos ... por otro lado, eran inconscientemente emanadores de una beatífica energía que podía ser captada por cualquiera que se les acercara, energía esta conocida con el nombre de " carisma". Esto es algo no expresado, inmaterial y seductor que acompaña a los seres realizados y que es capaz de seducir, curar y acariciar con independencia de la voluntad del sujeto que no se preocupa en absoluto de este fluido natural pero que no obstante está en él y sale como manantial de vida. Los seres carismáticos cambiaron el mundo con sus pilas receptoras de esta tremenda energía Psíquica que en grandes concentraciones es capaz de obrar por sí misma o por la persona limpia que la dirige, verdaderos prodigios.
Repasando lo dicho hasta ahora debemos decir por tanto que el agua y la luz son los elementos que producen el renacer.
El agua representa y está en afinidad con la Tierra en sus tres cuartas partes y el cuerpo humano copia de dicha madre teniendo un 90% del líquido.
Para que el elemento agua sea integrado con la parte no material, hemos citado la " energía psíquica" como alquimizador.
Ahora debemos proseguir con orden y analizar por separado todos los factores que hemos citado.
En primer lugar, cómo es este agua, dónde se debe tomar, cómo hay que tratarla, etc ...
Más tarde cómo debemos captar el prana o energía psíquica para que sea efectiva y milagrosa. Y luego, daremos recomendaciones en la aplicación del agua.
Antes de nada, deseo hacer un canto a la tradición esenia que lograba verdaderas propiedades fenoménicas en este líquido.



